Pues ayer fué el 15 de septiembre, día de tradición patriótica en el país. Donde todo mundo se siente más mexicano que de costumbre (con lo bueno y malo que ello implica). A mi me tocó estar en Apizaco, dónde vive mi hermano, y mi sobrinita Carolina (pues a parte su cumpleaños acaba de pasar). Estábamos atorados en el tráfico de aquella pequeña y lejana ciudad para cuando fué la “Ceremonia Oficial”, pero es interesante y alegre ver como se llevan a cabo esas fiestas en lugares lejanos a donde vive uno.
Muchos antojitos, muchos cohetes… Carolina muy contenta y muy despierta, haciendo la alegría de toda la familia que se reunió allá para esa fecha. Insoportable el tráfico de ida, y el de regreso, pero valió la pena.
Sintámonos todos orgullosos y (sobre todo) comprometidos por el hecho de ser mexicanos.
Saludos

