Cursi: Jerga, costumbres y actitud manifestadas en la presencia de la persona amada, que se externan de manera espontánea, y que en una situación neutral ante las relaciones amorosas seria calificada como poco ortodoxa y tonta. Incluso molesta. Sin embargo, para un individuo enamorado, ser cursi es inevitable.
Hola, que tal, ¡Buenas noches! (haremos a un lado el contexto, porque, pues ahorita para mí es de noche). El motivo de ésta pequeña publicación es desearles que se la pasen de lo mejor en éstos dos últimos días del año. Ya saben, tal vez es una fecha sobreestimada, pero resulta un excelente pretexto (como resultan las fechas especiales siempre) para hacer una autoevaluación y crítica con un plazo bien definido. Y también para planificar en forma de “propósitos” los principales objetivos a alcanzar en el lapso del año aque comienza.
Personalmente considero eso de los¨”Propósitos de año Nuevo” una buena forma de de plantearse metas, y si se conserva en un pequeño documento escrito (como servilleta o el periódico de la base del arbolito navideño), la evaluación para el siguiente año podrá ser más específica (tal vez más dolorosa al ver que no hemos cumplido con algo, pero exacta).
Y bueno, ya con la confianza de la escritura en el blog quisiera hacer una pequeña evaluación del año que se va, considerándolo como uno de los mejores que he tenido a lo largo de mi relativamente corta vida. Puedo empezar con que ya termine mis estudios universitarios satisfactoriamente, y el primer trimestre de 2005 lo ocuparé solo en arreglar los trámites de titulación. También he logrado consolidarme en el campo laboral con algunos proyectos y recomendaciones, y tengo esa infundada pero segura certeza que el trabajo no faltará el año que viene. He enriquecido mis lazos con nuevos y antiguos amigos, hecho que siempre es gratificante, pero, me parece que lo más importante que me dejó este año casi extinto, fue, el hallazgo del verdadero amor (yo sé que es algo muy subjetivo y difícilmente cuantificable, pero estoy definitivamente convencido que es verdadero amor. Después de todo, uno debe de saber cuando eso sucede, ¿no?).
Pero bueno, el objetivo de esta publicación no es hablar del asunto del amor específicamente, puesto que no merece un párrafo isolado, sino volúmenes completos (pero si lees esto mi niña: ¡Te Amo Liliana!, ¡Con todo mi Corazón!). Pasada la pausa del inevitable ataque cursi, prosigo.
Pero para finalizar; con un pensamiento extraído de uno de los libros de mi madre, que por accidente llegó a mis manos.








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